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miércoles, 11 de mayo de 2016

Lo intenté




Insistí hasta el último momento, me queda la pena, pero no remordimiento.
Luché lo que no está escrito y me encontré rechazo, falta de entendimiento.
El vacío se hace grande, el silencio atronador, mi cama fría y el café sin sabor. Las paredes ya no me hablan, me falta el aliento y aquel sueño, no me deja ni un momento.
Le envié risas y sonrisas, le envié bobadas y carcajadas, las huellas de un frenazo, le envié también el resguardo de un abrazo y pago muy caro, el sabor de un desprecio.
Intenté alegrarle la piel, colocarle una sonrisa, regalarle aquel pastel. Pero el murmullo del viento, no me dejo ir a su encuentro.


jueves, 5 de mayo de 2016

Me cantan




Me cantan el sol y la luna, me cantan las estrellas cuando se esconden detrás de la bruma. Me llega un soplo de viento, me susurran tu lamento, me llaman y acudo a tu encuentro.
Me llama tu voz, aquella canción, aquel café que derramé, aquel adiós que una vez te reproché. Me llama el momento, me viene a la memoria aquel poema, aquellas letras que escribí mientras dormías.
Me cantan el tiempo y tu compañía, tu reflejo en el espejo, tu simetría. Tus formas, tu gentileza, ver lo que hay debajo de tu corteza. Me canta tu sombra, hacer noche en tu regazo, vivir esto y amanecer en un abrazo.
Me canta un libro abierto, un parpadeo, la excitación de nuestro encuentro. Me canta una cita, el cuaderno para pasar una temporada en el infierno. Me canta el cielo, una herida de guerra, una frase cansina y mi alergia a la rutina.
Me canta tu mirada, el sabor de aquel beso que me diste a mí llegada. Me cantan tu sonrisa y el eco de tu voz, tus huidas y a perderte un miedo atroz. Me cantan los pliegues de tu piel, este alegrón, los pedacitos de esta canción

lunes, 25 de abril de 2016

Pelirroja



Es pelirroja y me ha ganado una partida. Se me acerca, me sonroja, me tienta, me invita, me desorienta. Me aprieta las emociones, me retuerce las ganas, brotan en mi, un manojo de sensaciones. Cuándo sus ojos verdes me miran, el corazón se me acelera, me tiemblan las rodillas y con cara de bobo, no puedo evitar decir alguna tontería. Me arregla lo roto, me envuelve en su sonrisa y con su alegría me da la puntilla. Me sabe a poco, me encandila, me tiene, me hace papilla.
Sus formas me apetecen, su alegría me enloquece, su dulzura me puede. La miro como quien mira un libro, tocándola, oliéndola y sintiéndola. La veo como quien ve la felicidad, a corazón abierto, sin prisas, con la mejor de mis sonrisas. Me armo de valor y ofreciéndole mi mano, la invito a pasear o a tomar en café en cualquier bar.
Su conversación es directa, alegre y selecta. Su presencia, elegante y discreta, su porte perfecto, su olor y su sabor, apetecible e indescriptible.
La conocí el dia que me morí y gracias a ella, resucité.

martes, 19 de abril de 2016

Rebelión a bordo



Mi cordura se ha enamorado de mi locura, mis pros le echan un pulso a mis contras, mi equilibrio se desequilibra y me seriedad se parte de risa.
Mi pie izquierdo le pone la zancadilla al derecho, mi genio se enoja con mi carácter, mi posible hace lo imposible.
Mis silencios gritan y mi ausencia requiere mi presencia.
Mi corazón no encuentra su media naranja, mi quiero se alía con mi puedo. Mis ganas remolonean en mi cama, mis sueños se despiertan y todo lo aprietan.
Mis manos aplauden y me hacen la ola. Mi lado bueno me hace putadas, el malo, como no, se ha puesto de su lado.