Su vida fue como una escalera, con pasamanos y descansillo, con diferentes alturas, fríos y calores. Jugaba en su propia liga, vivía su soledad en un tercer piso sin ascensor. Vivía su vida sin molestar a nadie. Los que le conocíamos, cariñosamente, le llamábamos «Naftalino».
Este es mi pequeño blog, en él escribo mis sensaciones, mis rabietas y por que no, algunos de mis sueños. No pretendo dar lecciones de nada, ni analizar en profundidad, los grandes problemas de la sociedad. Disfruto escribiendo, mezclando y rimando palabras.
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domingo, 14 de junio de 2026
Naftalino
Olía a naftalina y al paso de los años, a esa mezcla de tabaco y mugre. Vestía un chándal pasado de moda con unos zapatos de rejilla. Era un soñador y aún sigue creyendo que, solo un poco más adelante, encontrará la felicidad. ¡Quizás no le falte razón!
sábado, 6 de junio de 2026
Mis puedos
Puedo gritar hasta convertir en confeti el repugnante olor de la tristeza.
Imprimir valor de los valientes,
difuminar la envidia de los cobardes.
Subir las cumbres de la vida,
quitar la escarcha de la pena.
Llegar hasta el fin de los mundos,
abriendo caminos de esperanza.
Puedo levantarme con el pie izquierdo, pasar bajo una escalera,
y soñar que hoy es martes trece...
pero sé que mañana será lo que Dios quiera.
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