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martes, 13 de mayo de 2014

Uriel (La muerte)



 














Iba camino de la cafetería, pero notaba algo extraño, notaba como si sus pies no tocaran el suelo, como si fuera flotando, pero no veía nada raro.
Al llegar, vio que estaba llena de gente hasta los topes, se acerco a sus amigos, esos con los que siempre toma el café, pero todos estaban tristes, incluso alguno tenia lagrimas en los ojos y apenas hablaban. Los saludo pero no obtuvo respuesta, ni miraban para él, ni le escuchaban ¿Qué está pasando? se preguntó. Hola, les dijo otra vez, a lo que ellos seguían sin contestarle. Hasta que de pronto una mano se poso sobre su hombro muy suavemente, se giro y lo vio, era un ser raro, especial, tenía como una aureola que lo envolvía. Éste le sonrió y con una voz muy suave le dijo, ven, te mostrare lo que ha pasado. ¿Quién eres? Le pregunto ¿A dónde me llevas? Sígueme, le dijo sin más ese personaje extraño y misterioso. Viendo lo raro que era todo, le siguió.
En ese momento, cuando echo a andar, se dio cuenta de que se hizo el silencio, cruzaron la abarrotada cafetería, la gente gesticulaba, se reía como si estuvieran hablando, pero no escuchaba sus conversaciones incluso diría que parecía que no los veían, y realmente así era.
Al llegar a la calle el ser extraño se giro y le ofreció la mano diciéndole, ahora cierra los ojos y haz lo que yo te diga; decidió hacer lo que aquella persona tan rara le pedía, así que puso su mano sobre la suya, cerró los ojos y echaron a andar, caminaron un rato pero seguía notando algo raro bajo sus pies y le dijo ¿Qué me está pasando? El ser extraño se detuvo y le dijo, abre los ojos, pero no tengas miedo. Por fin lo vio, estaban flotando en el aire a un par de metros del suelo. Le entro el pánico y se sujeto fuerte a aquel hombre; tranquilo le dijo, ahora te lo explico y sabrás que ha pasado, pero necesito que te relajes. No es fácil le contesto. Lo sé, le dijo, pero has de aprender a hacerlo, es tu nuevo estado y debes asimilarlo.
¿Mi nuevo estado? Le dijo. Si, le contesto, ven, y reanudaron la marcha, le siguió sujeto fuertemente a su brazo y al doblar la esquina, le dijo, mira ahí, señalándole un edificio, veras todo lo que quieres saber, y así fue. Proyectado sobre la pared de ese edificio, como si fuera una pantalla de cine se veía a mí mismo, iba por la calle, recordaba haber vivido aquello y vio como en un momento se desplomo justo al cruzar la calle, en un paso de cebra, la gente pronto se dio cuenta de que algo había pasado y se agolparon a su alrededor, alguien llamó a una ambulancia, que llego al poco rato. Se giró mirando para él, y le dijo ¿me he muerto? Sí, le contesto. ¿Y qué va a pasar ahora? ¿A dónde iré? ¿Al cielo? ¿Al infierno? De momento no va a pasar nada, esperaremos órdenes, le dijo. Ahora tendrás que quedarte aquí conmigo hasta que decidan lo que hacer. Me llamo Amael, soy un ángel guardián y me han enviado para guiarte en este estado para ti desconocido, pregúntame todo lo que necesites saber, te contestaré a todo, te acompañaré a donde quieras ir, siempre y cuando este dentro de mis competencias.
Continuará…



jueves, 8 de mayo de 2014

Mentiras premeditadas




Empieza otra campaña electoral, esta vez a las Elecciones Europeas y ya sabéis la que nos viene encima. Mítines, propaganda electoral, folletos, panfletos, banderitas, mecheros, etc. Habrá risas, sonrisas, guiños, abrazos, apretones de mano, comilonas, meriendas, cenas y fiestas de guardar.
Saldrán a la palestra las promesas, las mentiras, con que nos suelen intentar convencer. Si, promesas por aquí, promesas, promesas por allá, promesas y más promesas. No será una campaña propiamente Europea, tendrá tintes nacionales.
Porque unos nos dirán que la cosa va bien, que la economía empieza a mejorar, que nuestro país ha salido de la crisis y que ya se ve la luz al final del túnel. Dirán también que ya empezamos a crear empleo, aunque lentamente y un poco precario, pero la cosa irá en aumento y mejorando.
Los otros hablaran de precariedad laboral, de subidas de impuestos, de política errónea, de caos, de mentiras por doquier.

Se atacaran con que si hubo contabilidad B, hablaran de sobres, sobresueldos, de corrupción por aquí, trapicheos por allá. Los otros harán lo propio con los ERES, los fondos de formación para desempleados, de malversación, etc.

Y todos, hablaran de que siempre han sido legales en todos y cada unos de sus hechos, que la transparencia es su bandera y que la corrupción es un invento del otro partido, una trama, un argumento para minar al opositor.
Unos dirán que ya se podrán bajar los impuestos, que su política es la mejor, que Dios nos libre de que gane el contrario. Los otros dirán que desharán lo hecho por los unos, eliminaran impuestos, que volveremos a tener la sanidad pública gratuita, becas para todo el mundo, nos prometerán un nuevo plan de estudios, subida de sueldos, etc. En definitiva, gane quien gane, vamos a vivir como Dios.
Nos dirán que las cosas van a mejorar y mucho. Los otros propondrán no seguir acatando las políticas impuestas por Ángela Merkel. Nos dirán que defenderán la pesca, con uñas y dientes, solicitaran a Europa ayuda para combatir la inmigración, etc. y todos crearan miles y miles de puestos de trabajo.
Y el domingo 25, por la tarde, comenzaremos a escuchar cifras, datos, estadísticas, risas, cava y fiesta, porque “en términos relativos” todos ganarán.
Y así, tendremos 54 eurodiputados de un total de 751, señores que debatirán y aprobaran la legislación de la UE. Discutirán el presupuesto, la reducción del déficit o las ayudas al empleo juvenil o discutirán sobre la política migratoria.
¡¡¡Pero!!! No nos engañemos, aquí, las cosas seguirán como siempre o peor. El paro tardará mucho, muchísimo en bajar, los trabajos serán cutres, los ricos serán más ricos y los pobres, más pobres o ¿se puede ser más pobre no teniendo nada?
Seguiremos siendo el país en donde es más caro ser autónomo, los segundos en número de parados. Los sextos el precio más caro de la electricidad y podría seguir dando datos, pero tampoco quiero enojarme y todo esto con un tercermundista  salario mínimo internacional.
Seguiremos teniendo 350 diputados y 260 senadores que no se qué coño hacen, además de asegurarse un buen futuro.
Diputaciones, Secretarias, Asesores, Cargos de confianza, Aforados. Coches de alta gama, choferes, guardaespaldas. Gastos en su mayoría innecesarios, que pagamos con nuestros impuestos. Pero eso, a sus señorías poco les importa.