y sé que no dejaremos de cantar.
Pues te llevaste el corazón lleno de sueños
y te quedó mucho por contar.
Que no se aleje tu recuerdo,
que tu estrella siga brillando.
Hoy, que la tristeza te nombra,
dice que «Ole» ya nos está cuidando.
Ve y cuéntales a los ángeles,
diles que un coro de mil gargantas
cantó alto y al unísono,
que ni te rindes, ni te achantas.
Haz el tiempo un poco más largo,
haz los días más hermosos.
Ilumínanos desde arriba;
y diles que, de ti,
¡estamos orgullosos!