mucho más verte sonreír.
Son casualidades de la vida;
emocionante sigue siendo saludarte.
Reprimí parte de mi alegría
aguantando la respiración.
No sabía cómo explicarte
¡que ese día te presentía!
Un disparate, una bella locura,
restos de una vida pasada.
Estribillo de una bonita canción,
santo y seña de hermosura.
No sabría cómo describir
qué sintió mi corazón.
¡Podría decir «qué maravilla»
o que me gustaría repetir!
El aleteo de un «te extraño»,
golpe de viento tras el cristal.
Nadie rompía el aire
como cuando te escuché llegar.
Las locuras del corazón
tienen pocas ocasiones.
Deja que fluyan las cosas;
veremos quién tenía la razón.
©️ILS2026
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