El encuentro

Hola
cielo, le contesto, perdona, me he quedado dormido le dijo ¿Qué tal estas?
pregunto, intentando controlar la conversación, llevarla a su terreno. Ahora bien, le
dijo, esperando desde hace un rato tu respuesta; si ya veo que has entrado hace
quince minutos, discúlpame mi amor, estaba cansado y me he quedado traspuesto
delante del portátil, pero ya estoy contigo y sabes qué? hoy te siento muy, muy
cerca.;- mmm, ojala le respondió. Nunca
se sabe le dijo él.
¿Estás
sola?- claro le dijo. Intentando allanar el camino comenzó a hacerle una
batería de preguntas, cosas sobre su vida, su día a día. ¿Qué haces en este
momento? ¿Que ves desde tu ventana? ¿Porque
no nunca me has dado tu dirección?, ¿no quieres que sepa nada de ti?. Imagínate
que se me diera por tomar un avión y plantarme ahí ¿Qué haría? ¿A dónde iria?
¿Cómo te localizaría? ¿Tendría que preguntarle a cualquiera que viera por la
calle, donde vives? porque solo se tu nombre, bueno, también se un apellido, no
sé si el primero o el segundo, ah y el nombre de uno de tus perros ¿y luego qué?¿apostarme en la cafetería que hay en
frente a tu portal, esperando a que aparecieras? le dijo.
Claro
que si cariño, seria divino le contestó, y antes de que siguiera le dijo, pero
no imposible, imagínate por un momento que es cierto, que estoy aquí, en
Mendoza, y no sé como localizarte ¿Qué haría? ¿Charlaríamos por el chat? dime
al menos tu dirección y el número del portal, así podre abrir el google Earth y
soñar que voy a tu encuentro, porfa.
En un
arrebato de amor, le dio su dirección, el número, el piso e incluso la letra, lo
anotó todo en un papel y abrió el google Earth y voló, voló a su casa, quería
saber que había al lado de tu portal, una cafetería, un taller o una
floristería. Quería saber cuan cerca o lejos estaba en ese momento de ella.
Estaba
cerca, muy cerca, a dos manzanas. Cariño- volvió a la carga. ¿Y si ahora te
apareciera en la puerta de tu casa? ¿Cómo reaccionarias? y dime la verdad.
Supongo,
que el corazón se me pondría a mil, te llevaría a casa, y nada más pasar la
puerta, te comería a besos me dijo. Mmmmm, eso suena precioso y apetecible,
creo que iré ahora hasta tu casa, y le dijo,- estoy ahí en cinco minutos y sin
darle tiempo a una respuesta, apagó el ordenador.
Dicho
y hecho, en apenas cinco minutos estaba delante de aquella casa, de su portal, se
acercó al interfono y pulsó, no sin nervios, el número que le había dado. ¿Si?
escucho. Hola Gisela, soy yo, ¿me abres por favor? escucho como colgaba el
interfono y nada más; esperó intentando adivinar que pasaba, que había hecho,
¿esconderse debajo de la cama? pero no, en apenas un minuto, a través del
cristal, vio como se abría la puerta del ascensor y ella, salía disparada del
hacia él, abrió la puerta y en ese momento recibió el abrazo y el beso más
bonito de su vida. Ven, le dijo, y tomándole la mano, se metieron en el
ascensor, donde el beso fue más apasionado si cabe. ¿Cómo has venido? ¡Estás
loco¡- por ti mi vida, le contesto. Llegaron a su casa, cerró la puerta con el
pie y se abalanzó sobre él, los dos rodaron por el suelo, besándose, sin dejar
de mirarse, con sus manos en su cara, la miraba, no se lo podía creer, estaba
con ella, en sus brazos, a un milímetro de ella, su felicidad estaba al límite
en ese momento. Los perros hicieron acto de presencia, los rodeaban, ladraban y
lamian, fue un encuentro precioso.
Cuando
por fin se despegaron de aquel increíble beso, lo llevó al un sofá, y allí le
sometió a un bombardeo de preguntas. ¿Cuándo has llegado? ¿Cuantos días vienes?
sos un loco, le dijo sujetándole las manos, sí, soy un loco enamorado le
contestó, llegue esta madrugada, por eso me quede dormido en el hotel, después del
viaje. ¿Qué hotel? de eso nada, te vienes acá, conmigo. No cielo, que pensaran
los vecinos, no quiero meterte en un compromiso. No, te vienes acá, a mis
vecinos que le den dos piedras.
Espera,
voy a llamar al trabajo, me deben unos días y esta es la mejor ocasión para
tomarlos, no,- por mí no lo hagas, le dijo,- claro que lo hago, por vos eso es
poco. Llamó al trabajo para pedir esos días y después de colgar el móvil le
dijo,- mañana tengo que ir a trabajar, para dejar unas cosillas acabadas, pero
después soy toda tuya, en todos los sentidos.
Y allí
en aquel sofá, la pudo observar bien, con detenimiento, con calma y joooo, es preciosa, no se cansaba de mirarla,
de darle esos pequeños besos que tanto le gusta dar, besos de amor, como él, les
llama.
Las
preguntas iban y venían, se mezclaban con las miradas, con las sonrisas y con
los abrazos. Por supuesto acabaron haciendo el amor como nunca lo había hecho.
Eres increíble.
Continuara…?
Por favor que continúe!!!
ResponderEliminarBesos
jajaja.. no manches!!....pero ke haces con mi vida??.... me alegraste la noche... espero ke continue
ResponderEliminarMexicanita